Historias de trabajo 3

Historias de trabajo 3

En 2018 se da inicio a la publicación de una serie de entrevistas a personas que integran la Universidad. Trabajan en ella o la pueblan de algún otro modo. A través de las entrevistas, relatan algo de sus vidas y, en un mismo momento, dan cuenta de sus cortas o extensas experiencias compartidas. Desde cada una de las subjetividades se vislumbra algo de la Universidad. Qué le hacen a lo objetivo, a la institución, funcionando todos los días. Abriendo sus puertas, dando sus clases, desarrollando sus investigaciones, relatándolo a través de sus medios. Lo hacen personas. Personas que desde diferentes lugares constituyen lo universitario particular para, en relación, constituir lo universitario institucional. A través de las entrevistas a autoridades, docentes, no docentes, dirigentes estudiantiles, bibliotecarixs, referentes gremiales, entre otrxs, de busca, además, dar cuenta de cómo la particular vida de cada uno de sus trabajadores deja su rastro en la UNLP. ¿A quién admirás si admirás? ¿De qué club sos hincha? ¿Te gusta el arte? ¿Cuáles son los hechos que marcaron tu vida? ¿Militás? ¿Cómo resolvés los conflictos en un determinado espacio? ¿Con quiénes te relacionás cotidianamente? ¿Definen de algún modo estas condiciones el quehacer de un trabajador universitario? ¿Te condicionan para direccionar en un determinado sentido tu vida en la Universidad y a la Universidad misma? Estas y otras preguntas se plantearán en cada entrevista, donde se pretende contar, en definitiva, quiénes son y qué hacen las diversas personas que trabajan, transitan y viven la Universidad.

 

Marcos Maldonado es presidente del Centro de Estudiantes de Ciencias Exactas. Estudia una
carrera que se llama Física Médica. En esta entrevista nos cuenta que es de Lomas de Zamora y se
vino a vivir a La Plata para estudiar. Que valora el rol de los sindicatos y la sinergia de éstos con el
movimiento estudiantil. Caso aparte. Se hizo Presidente por primera vez el mismo año que ingresó
a la facultad. Describe en detalle la estrategia política del espacio del que forma parte y da su
opinión sobre la situación de la educación pública.

¿Cómo es tu familia?

Mi familia se compone de mi vieja, mi mamá, y mis dos hermanos. Una hermana y un hermano.
Los dos más chicos. Mis papás son separados. Hace mucho. Tenía dos años cuando se separaron.
Tengo buena relación con los dos. Con mi viejo antes no mucho. Pero ahora, en el último año, sí.

¿Y si tuvieras que definir a tu familia ampliada?

Un grupo más amplio, con mis dos tíos. Mis abuelos, que fallecieron el año pasado. Y mis amigos
de acá. Compañeros de cursada, de la agrupación, con los que vivo, también son familia cercana.

¿De dónde sos?

De Lomas de Zamora.

¿Y cómo fue que te viniste a estudiar acá de Lomas?

En principio, no iba a estudiar acá. Iba a Mar del Plata. Arquitectura. Y por cosas de la vida, estuve
internado por peritonitis. Aburrido sin saber qué hacer, con la computadora buscando información
de lugares y carreras. Chusmeando terminé acá en Exactas, en una carrera que se llama Física
Médica. Justo el último día, cuando cerraban las inscripciones, me daban el alta en el hospital. Mi
hermano me ayudó a juntar todos los papeles y vinimos para acá.

¿Cuáles son los hechos más significativos de tu vida?

Mis hechos más significativos fueron, en el secundario, participar de las Olimpiadas de Biología
con mis compañeros. Llegamos lejos. Fuimos al mundial. Y los modelos de Naciones Unidas en el
secundario me marcaron desde ese lado. Venir a estudiar acá. El irme de mi casa a un lugar que no
conocía, con gente que no conocía. Formar un grupo. Antes siempre iba al colegio, salía con mis
amigos, y sabía que llegaba a casa y tenía la comida. Estaba mi familia, estábamos todos ahí. Y
mudarme acá solo, al principio no vivía con gente. Ahora vivo con amigos. Pero al principio, llegar
y tener que hacerme todo. Tener un grupo de amigos, conocer gente. Después, cuando nació mi
hermana. Fue hace un par de años. Hija de mi mamá con la nueva pareja. En el medio, sumarme a
la agrupación, al Centro de Estudiantes. Eso cambió mi forma de ver las cosas, de interactuar. Creo
que para bien. Y el fallecimiento de mis abuelos fue algo duro.

¿Cuáles son los temas de debate a nivel público o privado que te parecen relevantes y discutís con
tus amigos, familia o compañeros de militancia política?

Discutimos bastante la situación del país, más que nada. Lo que está pasando con el tema de los
tarifazos. De cómo el Gobierno va en contra de las clases populares. De cómo nos posicionamos
frente a los trabajadores como estudiantes. Desde una óptica un poco de costado, no sentida tan
en carne. Pero sí sabiendo que esas luchas que están llevando adelante los compañeros van a ser
para nosotros. Porque vamos a recibirnos, a trabajar. Por eso es importante discutir lo que está
pasando. Por ejemplo, el conflicto docente. La Facultad tiene fajas de clausura en distintos lugares
para visibilizar esta semana de paro de la CONADU (Coordinadora Nacional de Docentes
Universitarios) por las paritarias y demás. Y es un tema recurrente. Al menos en mi círculo de
militancia se discute. Más lo que está pasando a nivel latinoamericano. Lo que pasó con Maduro
en Venezuela. Con Lula. Y con mi círculo de amigos de la secundaria terminamos de alguna forma
haciendo política o militando en alguna agrupación estudiantil o en el Municipio. O en otro lado.

¿Cómo llegaste a Presidente del Centro? ¿Cómo fue tu proceso de militancia?

Yo arranqué en 2014. Justo en un momento en que la Facultad estaba revolucionada porque cada
cuatro años hay elección de Decano. Y en el Centro de Estudiantes los chicos hacían asambleas
para hacer reivindicaciones a las nuevas autoridades. Yo había arrancado a cursar y en mi mismo
banco estaba una chica que militaba en el Centro, era la Vicepresidenta. Me invitó a las asambleas.
Al principio le esquivé y después me decidí y fui. Participé un poco y hablé un par de veces. Y ahí
los chicos me empezaron a hablar. Y después empezaron discusiones entre todas las agrupaciones.
Se puso caldeado. Y empecé a militar con chicos de SUMA, donde estoy ahora. Y ese año me metí
bastante y terminé siendo el candidato a Presidente de Centro ese mismo año que ingresé. Y
ahora, fui de nuevo elegido candidato y elegido Presidente.

¿Cuáles son los grupos políticos con los que tienen alianzas?

En La Plata tenemos una Regional que es el FUNAP (Frente Universitario Nacional y Popular),
compuesto por organizaciones independientes de la zona. Una somos nosotros de acá de Exactas.
Después está la Tercera Posición de Ingeniería; CONAPLA (Corriente Nacional Popular
Latinoamericana de Periodismo); Ramón Carrillo de Trabajo Social; Ramón Ferrara de Medicina;
Sinapsis de Psicología; y Suma en Económicas. Somos los que componemos el frente en La Plata.
Después, a nivel nacional, coordinamos en lo que es el MPE (Movimiento de Participación
Estudiantil). Es una Coordinación de agrupaciones independientes de todo el país. Tenemos una
fuerte presencia en la región centro. En La Plata formamos el Frente de Coordinación de la
Federación Universitaria con La Mella, CEPA (Corriente Estudiantil Popular Antiimperialista), Miles
(Movimiento Nacional Latinoamericanista Estudiantil), el PC (Partido Comunista), el Movimiento
Evita. Es un grupo amplio y complejo. Más con la cuestión de lo que significa ser una organización
independiente con la que podemos dirigir la política. Eso permite tener un poco de cintura para
diagramar políticas con varias organizaciones.

¿Tus papás qué pertenencia política tienen?

Mi viejo va más por el lado peronista. Y mi mamá no tiene una cuestión política arraigada a un
partido. Siente o piensa los procesos desde el lado popular. Pero no tiene sentido de pertenencia.

¿Qué pensás sobre la situación de los jóvenes?

Más o menos desde el 2008 ó 2009 empecé en la escuela con los modelos de Naciones Unidas.
Son cosas que te abren la cabeza del lado liberal de la política. Es compleja la pregunta. Desde que
estoy en la Facultad la gente habla de distintas cosas. Me puedo juntar con mis compañeros de
cursada, que no militan, y discutimos. Lo mismo con mis compañeros de militancia. O mis amigos
del secundario. El grupo con el que más me muevo es de 8 personas. Siete militamos en algún
espacio. Así que mi esfera, dentro de todo, es política. Y por ahí uno se junta con gente más vieja y
se dice ‘antes se luchaba más’. Son momentos. Va pasando la sociedad y distintas cosas. Depende
del momento histórico y geopolítico. Creo que la generación actual está comprometida. Por lo
menos lo discute, lo tiene en la cabeza. Puede pensar bien o mal pero lo discute con sus amigos, su
familia. Hay movilidad. En Argentina siempre hubo participación. Siempre fue un país que en ese
sentido se mueve. Los movimientos sociales siempre tuvieron un rol importante. Es una constante
charlar, discutir y por ahí, algunos, involucrarse un poco más y otros un poco menos. Pero existe.

¿En cuanto a derechos humanos?

En la Facultad trabajamos el tema de derechos humanos. Desde Exactas, por lo que nos toca,
tenemos mucho diálogo con Víctor Penchaszadeh, el Fundador del Banco Nacional de Datos
Genéticos de Abuelas de Plaza de Mayo. Viene a dar charlas y nos mantenemos en contacto. Creo
que la sociedad tiene conciencia sobre lo que significan los derechos humanos, sobre lo que pasó
en Argentina. Y no es un tema que involucra sólo a gente nativa sino también a gente que viene de
otros países con su carga cultural y comparten lo que saben o lo que se vivió en su país. Y también
la conciencia sobre lo que pasó en Latinoamérica. Y después, las discusiones de siempre. Que el
presidente (Mauricio) Macri o un funcionario dice que no fueron 30 mil. Que se puso en duda toda
la cuestión de los derechos humanos. Hubo una respuesta de la gente. Porque forma parte de
nuestra cultura, de lo que somos. Fue lo que permitió que no se ponga en duda toda esta cuestión.

¿Qué información te parece relevante difundir respecto a las actividades del Centro?

Y un poco lo que tiene que ver con las luchas más que nada universitarias. Que se está llevando
adelante con el boleto universitario, el comedor. Porque ahora se abrió el comedor turno noche
pero las viandas se dan de 5 a 7 y hay gente que no la puede retirar porque recién sale a las 8 ó a
las 9 de la cursada. Y que solamente en una sede del comedor, que no está en todas las sedes. La
cuestión de los derechos de cursada. De cómo se tienen que dar y qué tiene que haber. Creo que
para la persona, el ser universitario en sí, es lo más importante. Después, todo el acompañamiento
a los distintos sectores con los que articulamos. El gremio docente, el gremio no docente, los
distintos sindicatos que acompañamos y vemos la lucha por el trabajo, por un trabajo digno. Y
nosotros como estudiantes, como parte de la sociedad, y como futuros profesionales, tenemos la
responsabilidad de acompañarlos y estar en cada uno de los lugares. Y también todo lo que tiene
que ver con los trabajos y los proyectos que hay de articulación social que tenemos no sólo en La
Plata sino a lo largo de todo el país, con varias redes de consejos sociales y un montón de otras
cosas que hay, que es algo que está bueno. Que a nosotros como profesionales nos sirve en un
futuro. Pero también podemos interactuar con la sociedad de otra forma. Ver las problemáticas

verdaderamente te abre la cabeza. Y es algo que el estudiante, que la persona en sí que pasa por
la facultad tendría que hacer. No sólo venir a estudiar las 4 ó 5 ó 6 horas que tenés que venir a la
Facultad y después encerrarte en tu casa a seguir estudiando y a mirar tele y después, al otro día,
hacer exactamente lo mismo. Sino el uno el poder hacer algo, el poder cambiar algo, es algo que
tendría que estar presente y tendríamos que hacer todos los que venimos a la Universidad Pública.

¿Cuáles son los principales problemas que los chicos les presentan en la mesa del Centro?

Hay varios problemas con las becas. Cómo se están dando o quitando de forma arbitraria. Las
Progresar, las del Boleto. Por todas esas cuestiones, tuvimos un primer semestre trabajoso.
Porque no hay información, ni un lugar donde puedas ir y buscar información o quejarte si te
sacaron la beca de forma injusta. O si te están pagando menos de lo que te tendrían que pagar.
Eso pasa y está todo el tiempo acá en la Facultad. Y después cuestiones particulares de cada una
de las cursadas, como fechas de parciales y esas cosas, que son las más recurrentes.

¿Situaciones socioeconómicas complejas suelen tener alguna?

Sí. Pasa. Desde el Centro de Estudiantes tratamos de buscar alguna solución. O por lo menos tratar
que esa persona siga estando en la Facultad, que pueda seguir estudiando con los servicios del
Centro. Tenemos dos bufetes y un kiosco y dos fotocopiadoras en todos los edificios que
componen la Facultad en los cuales trabajan chicos que estudian en la facu. Tratamos que aquéllos
que tienen una situación difícil puedan recibir algo de plata y seguir estudiando. Es un sueldo
proporcional a las horas que trabajen, fotocopias y desayuno, almuerzo y merienda todos los días.

¿Cuál es tu postura sobre la Universidad Pública y cómo ves la Universidad y la Facultad hoy?

La Universidad Pública es uno de los pilares del país. Es una de las formas en que como sociedad
pudimos avanzar. Al principio el hito de la Universidad Obrera, los cupos irrestrictos, el buscar que
mayor cantidad de gente pueda llegar a una educación superior o a algún nivel de educación
primaria o secundaria. Que la gente pueda formarse en algún aspecto crítico en su forma de
pensar o que pueda salir con un título y eso permita encontrar un laburo o trabajo digno. Y ahora,
en las escuelas secundarias empiezan a haber más espacios como las organizaciones de Centros de
Estudiantes. Espacios donde podés pensar, cuestionarte cosas que no te cuestionabas. Tener un
pensamiento crítico e ir avanzando en ese sentido. Hoy está habiendo un ataque a la educación
pública. El Gobierno abrió una guerra contra la educación pública. No sólo la universitaria sino en
todos sus niveles. Y en la sociedad está resistida. Lo que tiene que ver con salarios docentes;
infraestructura; suba en los servicios, que es bastante áspero acá en la facultades. Se siente mucho
más en otras universidades. Esta es una facultad clásica, en una universidad clásica y no se siente.
Pero no yendo mucho más lejos, en la Arturo Jauretche de Florencio Varela la pasan mal con la
infraestructura, los servicios. Se ve, se nota. Los compañeros lo cuentan, te lo dicen. Hay gente de
esta Facultad. No sólo profesores. Ayudantes en la Arturo Jauretche, por proximidad, te cuentan lo
que viven. Hay universidades en el conurbano, sobre todo las más chicas, que la están pasando
mal en sentido económico, están siendo dejadas de lado. Las universidades más grandes, como la
nuestra, como la de Buenos Aires, la de Rosario, la de Córdoba, no lo ven y no lo sienten.

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