¿Subir o bajar la tasa de interés? Los desafíos desde la periferia

¿Subir o bajar la tasa de interés? Los desafíos desde la periferia

                                                                                                                                                                  Por Ernesto Mattos

                                                                                                                                                                  Economista (UBA) 
                                                          Investigador FCE-UBA / CESO / C. C. de la Cooperación Floreal Gorini

 

En economía existe un consenso general sobre la tasa de interés, primero es la retribución al capital así como el salario al trabajo y la renta a la tierra. Segundo, en algunas corrientes económicas dividen la retribución al capital en industrial y financiero. Utilicemos de forma coloquial la segunda, y especialmente la tasa de interés como retribución al capital financiero.

En el caso del capital financiero la retribución pasa por las operatorias que realiza su principal agente económico que es el banco. Los bancos reciben y administran el dinero de las empresas, familias y Estados, por ello cobran una comisión al realizar diversas actividades. Entre sus actividades está la de otorgar préstamos a los sectores productivos y no productivos.

Hay máximas en economía que se generalmente se cumplen: si uno sube las tasas de interés el primer impacto es sobre el crédito lo cual contrae la inversión (por el alto costo) y conlleva una caída en la producción, en contexto de retroceso en la producción el efecto indirecto es la baja demanda de empleo con una posterior caída en el consumo; en caso de bajar la tasa el impacto es el contrario al descripto. También existen situaciones donde el crédito barato se utiliza por parte de los sectores productivos para especular; en el caso argentino puede pasar eso y una combinación con compra de dólares como opción de ahorro.

Pero analicemos como están las tasas en Argentina tomando los datos de “Tasas de interés por préstamos al Sector Privado No Financiero (SPNF)” de la Gerencia de Estadísticas Monetarias del Banco Central. Existen tasas para personas físicas, jurídicas y pymes pero para una simplificación tomamos el promedio del sector privado no financiero. Las tasas de interés por préstamos en Adelanto por cuenta corriente, Documentos a sola firma, Hipotecarios, Prendarios y Sistema de tarjeta de crédito, son promedios.

Los préstamos en cuenta corriente (es un préstamo otorgado por una entidad financiera a muy corto plazo que se origina cuando el titular de la cuenta corriente utiliza más del dinero que tiene depositado en dicha cuenta), los documentos a sola firma (se acuerdan contra la entrega por parte del deudor de letras, pagarés, debentures y otros documentos suscriptos con su firma o de varias personas en forma mancomunada, ya sea que se trate de operaciones amortizables o de pago íntegro) y prendarios (forma de financiación -préstamo- mediante la cual una persona ofrece a su cliente cierta cantidad de dinero -la cantidad del préstamo- que equivale a un porcentaje del valor de algún bien mueble que se entrega en garantía, lo que es la prenda. Generalmente, suele ser el bien para el que se solicita el préstamo, como puede ser un automóvil).

En estos tres casos la tasa, desde enero de 2014 a febrero de 2016, aumento un 5% a 6%. No obstante, a partir de septiembre de 2015 cuando estas tasas se incrementaron con mayor aceleración.

Sin embargo, en los primeros meses de 2016 el gobierno derogó, por ejemplo, los derechos de exportación a la industria (autos a textiles, pasando por armas, metales y juguetes, entre otros) y la tasas para préstamos prendarios paso de 23% (oct15) a 30% (feb16), lo cual impacto, por ejemplo, en el caso de los automóviles complicando así la financiación de dicho producto.

Si bien las tasas para préstamos hipotecarios están, promedio, en un 24% (feb16) existe una incidencia mayor por parte de la tasa de hasta 5 años (26%) que las de largo plazo, entre 5 y 10 y más de 10 años, que se ubican en promedio en el 16% (feb16).

Por último, el sistema de tarjeta de crédito comienza su aceleración en diciembre de 2015, pasando de un 39% a un 43%, similar comportamiento tuvo la tasa para préstamos hipotecario. Una explicación posible a este aumento en las tasas tiene que ver con la política del Banco Central de mantener la tasa para las LEBAC (Letras del Banco Central) alrededor del 38% a 35 días (anual) de lo cual uno se pregunta ¿Será esta medida la única política antiinflacionaria? Nos preguntamos esto porque todavía no está clara la política antiinflacionario del gobierno actual. Si retomamos lo que pasa cuando la tasa sube, podría ser que esta suba de las LEBAC este influyendo en resto de la economía, aunque la suba en algunos casos comenzó a partir de septiembre y diciembre. Para ver si esto tiene o no relación con lo que pasa en el mundo veamos la imagen de las tasas nacionales e internacionales, mientras el BCRA aumenta las tasas el mundo está con tasas negativas, algunas economías desarrolladas ante la crisis del 2008 decidieron bajar sus tasas y dejarlas negativas ¿Qué significa esto? Que el crédito es barato. Luego hay que analizar el efecto de ello en la economía con los niveles de inflación y empleo. Este detalle de las tasas en el mundo es porque recientemente aprobado el acuerdo con los fondos buitre y la tasa sugerida por los bancos para colocar los bonos podría ser del 8.5%. Si tomamos la tasa de la FED del 0.5% a un inversor le conviene arriesgarse a colocar dinero en la Argentina pero ¿Qué pasaría si la FED decide cambiar su política de crédito barato? ¿Cómo impactará eso en nuestra tasa de referencia para la economía doméstica?

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