Historias de trabajo 16

Historias de trabajo 16

Luis Uncal se jubiló poco más de un año. Transitó gran parte de su vida laboral en la Dirección de Deportes de la Universidad Nacional de La Plata. Empezó como cadete y terminó a cargo del área de mantenimiento. Sus últimos cuatro años los hizo en el Museo de Ciencias Naturales. En esta entrevista nos relata su experiencia de sindicalización, con 15 años como delegado. Y nos presenta a su familia, con cuatro hijos que pudieron acceder a la Universidad.

¿Cómo se compone tu familia?

Actualmente quedamos mi esposa y yo. Tenemos cuatro hijos. Maite Uncal es la mayor. Es no docente y trabaja en la Biblioteca que comparten Veterinaria y Agronomía; y está estudiando Bibliotecología. El segundo hijo se llama Carlos Uncal y se recibió en Letras en la Universidad Nacional de La Plata. La tercera hija, que es Lucía, es Profesora de Historia.  Tengo otra hija que es Hilda Mariel, que se recibió en la Facultad de Bellas Artes. De los cuatro, hay tres que ya son recibidos y Maite que está estudiando porque intentó dos o tres cosas y fue cambiando. Maite está casada y a través de ATULP (Asociación de Trabajadores de la Universidad de La Plata) tuve el honor de entregarle la llave, porque es propietaria de una de las casas del barrio Semilla Ramírez. Después, Carlos no. Es soltero. Y Lucía y Mariel, por eso te decía que quedamos mi esposa y yo, Lila Scotti, porque la última que vivía con nosotros era Mariel y se alquiló junto a la hermana y están viviendo juntas. Maite tiene 36, Carlos cumplió 35, Lucía cumplió 28 y Mariel tiene 27. Con esta adolescencia tardía se han beneficiado. A nosotros a los 20 se nos acaba la adolescencia.

¿Cuál es su familia ampliada?

Mi padre falleció. Vive mi madre, que tiene 86 años. Yo soy mellizo. Tengo un hermano que se llama Carlos Ignacio, que trabaja en capital, en el Registro de Propiedad Inmueble. Y ahora se está por jubilar. Y lo segundos, que son Alejandro y Graciela, que también son mellizos. Hay una de esas historias-leyendas de familia que uno no puede comprobar, que teníamos una tía abuela que tuvo siete pares de mellizos. Pero se dio por aceptado, porque lo contaba mi abuela. Y después, Cecilia y Nanci y ahí termina la familia. Con todos mis hermanos tengo relación. Con mi mamá también. Y con un primo hermano. Y después tenemos los hermanos de vida, los compadres nuestros. En este caso, los padrinos de Lucía. Juancito Reta que es no docente en Medicina y es el padrino de Carlos. Somos una familia de tener amistades. Con mi hermano Carlos soy más compinche, que además es el padrino de Maite.

¿Cuáles fueron los hechos más significativos de su vida?

Todo trabajador ha recibido de la vida trompadas y caricias. Lo más significativo podría ser la compañera que tengo, que es Lila, que me ha sabido contener y comprender. Sobre todo, un hombre como yo que fue 25 años Delegado de ATULP y 11 años paritario de ATULP, con situaciones económicas, desde la Dictadura para acá. Y lo mal que se vivió con Alfonsín, De La Rúa, Mendez y todo eso. Robarnos tiempo. Porque ella es profesora en Ciencias de la Educación. Tuvo doce años un programa en Radio Universidad que se llama Nuestra América. También con una vida laboral y de inquietudes compleja. Lo más significativo fue conocerla a Lila, el nacimiento de nuestros hijos. Hemos tenido suerte. En ese sentido, los padres hacen su tarea. Y uno como padre siempre llega tarde. Porque lo que aprendió como hijo y que dice que cuando sea padre no voy a hacer todo esto, después cambian las circunstancias de la vida y lo que uno quiere aplicar no funciona. Y más ahora que es como vivir encerrado, que va todo muy rápido. Hay que tratar de tener metas claras para transmitir y formar a los hijos, en la medida que uno puede. Y, además, tener suerte. Porque como dice el tango, hay chicas mal de casas bien y chicas bien de casas mal. A Lila la conocí a través de uno conocidos que escuchaban el programa. En el año 80. Entonces, llamaron como oyentes al programa y la invitaron a cenar y también me invitaron a mí. Me acuerdo que fue cuando le entregaron el Nobel a (Adolfo) Pérez Esquivel. Si no fue esa misma noche que nos conocimos, pegó en el palo. Y ya en marzo del 81 decidimos casarnos. Y a fines del 81 nació ya Maite. La relación de los hermanos es muy buena y la comunicación es muy buena entre ellos. Y cada uno con su característica. Carlos es actor. Lucía es actriz. Nosotros les inculcamos que la libertad estaba perfecta, pero hay algunas obligaciones. Por lo menos yo pienso así para hijos de trabajadores. Un hijo que tiene cubiertas todas las necesidades, la única obligación que tiene es estudiar. Así que en ese sentido hemos tenido suerte. Y nosotros como padres, la parte nuestra en la medida que pudimos, la cumplimos.

¿Cuáles son tus principales intereses, privados y públicos? Desde un tema de actualidad hasta las cosas que hacés.

Como definición, parafraseando, ‘la patria es el otro’. Como trabajador, la vida es el otro. Por eso, la militancia. Y siempre he sido militante gremial y militante de ATULP.  Como trabajador también un poco la vida ha sido la militancia gremial. Y siempre de ATULP, que se fundó en 1932. Pero la verdadera historia empieza para mí con Semilla Ramírez, que fue un Secretario General del Sindicato, desaparecido. Fue un dirigente extraordinario que es el ejemplo a seguir para cualquier dirigente de ATULP. No se lo puede alcanzar, pero siempre hay que hacer un esfuerzo para mínimamente parecerse. Era secretario General de ATULP y era electricista. Si se sigue el ejemplo, no tendríamos mínimamente todos los traidores que tenemos.

¿Cuáles son los cambios que vivieron los no docentes en la Universidad?

El cambio se asocia a las paritarias, que cambiaron el eje de la relación con las autoridades. El cogobierno es un reconocimiento. Semilla decía ‘la democracia es decidir en igualdad de condiciones’. Nosotros tenemos voz y voto. Tenemos diez compañeros asambleístas. Es un paso. Para mí debiéramos tener proporcional a como tienen todas las facultades. Por lo menos debiéramos tener un representante por Facultad en la Asamblea. Debiéramos tener unos 25 ó 30.

¿Cuáles son tus referentes en la vida?  

Un compañero extraordinario fue Semilla Ramírez. Te nombro históricos de ATULP. El Vasco Arrará. Fue el último que vio con vida a Semilla, porque le llevaba cosas donde estaba viviendo. Elicabide. Compañeros del Sindicato. Nosotros agarramos el cambio generacional. Son los compañeros que lucharon para recuperar el gremio cuando llegó la seudo democracia. Yo empecé a militar antes que se recuperara el gremio. Yo a la Universidad entré en el 78. Pude entrar en el 74, cuando terminé la colimba, pero no se dio. En el 78, a través de un compañero, Mario Conra, entré a trabajar en la Dirección de Deportes. En el 2014 cambian las autoridades de la Dirección y una cuestión de no congeniar y porque estaba convencido que había cumplido una etapa en Educación Física, el compañero Daniel López, que fue Secretario General de ATULP y trabaja en el Museo, me dio la posibilidad de ir a trabajar con él al Laboratorio de Cortes Delgados del Museo. Así que los últimos cuatro años primero estuve seis meses en la Facultad de Naturales y después pasé al Museo y ahí me jubilé. Fue un trabajo técnico. Con mi compañero, tenemos dos programas de radio en Radio Futura. Cortando Clavos, que es político gremial, e Historias en Canciones, que es de música y de historia. La música me gusta. Yo siempre digo que la vida me castigó porque no tengo condiciones. Yo tengo mucha autocrítica.

 

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